“Victoria regia” (Victoria amazónica)

Dos palabras aparentemente sencillas y entendibles, y que ofrecen una combinación perfecta, entre el arte y oficio de la jardinería con la enorme diversidad de plantas acuáticas. Y es   por esta razón, que el tema se vuelve interesante. Hablar de plantas acuáticas es casi que hablar del proceso evolutivo de la vida que inició en los mares y fue colonizando los ecosistemas terrestres. Los medios acuáticos son múltiples y variados: pueden ser de agua dulce o salada; con altos o bajos pH; estar quietas, más o menos estancadas o en torrentes; tener altas temperaturas como en las zonas bajas tropicales o muy frías como en las altas montañas o regiones con estaciones de invierno. Estos medios acuáticos se presentan en forma de lagos, estanques, charcos, pantanos, orillas de los ríos, deltas, estuarios, lagunas marinas o zonas costeras. Ante esta gran variedad de posibilidades, han surgido un sinnúmero de especies, que generan un enorme potencial a la hora de diseñar y planear un JARDÍN ACUÁTICO.

Valga el espacio, para mencionar la gran importancia que han tenido las plantas acuáticas en la formación de las actuales condiciones ambientales del planeta, muy buena parte del oxígeno que respiramos, ha sido producido por estas especies. Adicional a este beneficio, cabe destacar otro no menos importante, como es el caso del arroz, base de la alimentación en la mayor parte del mundo, y que para su cultivo se requiere de campos inundados. Con relación a la jardinería y el paisajismo, a lo largo de su historia en las diferentes culturas, la presencia del agua también ha sido parte fundamental de estos, y en muchos casos las plantas acuáticas no han sido la excepción, basta mencionar los famosos lotos y nenúfares tanto de los jardines orientales, hasta los grandes esfuerzos en invernaderos de cristal para tener ejemplares de las enormes hojas flotantes de la Victoria regia, de la región del Amazonas.

En términos científicos y botánicos, hay especies que p o d e m o s c o n s i d e r a r  “acuáticas” en casi todos los grupos taxonómicos, desde las algas, los diminutos  musgos y hepáticas, pasando por el gran grupo de los helechos y afines, hasta las diversas angiospermas (plantas con flores y semillas) o i n c l u s o a l g u n a s gimnospermas (o coníferas) como es el caso del ciprés de los pantanos.

Para facilitar las cosas y tratar de orientar a las personas que se acercan al mundo de la jardinería acuática, presentamos las categorías en que son agrupadas este tipo de plantas, categorías que se basan en la forma en que cada especie se adapta a las condiciones que ofrecen los medios acuáticos y por consiguiente son la base para seleccionarlas según el tipo de jardín acuático que se desee desarrollar y su distribución al interior del mismo.

Colección de acuáticas: Jardín Botánico de Bogotá

1. PLANTAS SUMERGIDAS:

Corresponden a las plantas acuáticas en el sentido de estricto de la palabra, dado que todas sus partes se generan y crecen sumergidas dentro del agua. En los procesos evolutivos han permanecido en aguas marinas y colonizado aguas de lagos, ríos y similares al interior de los continentes. Estas plantas pueden tener sus raíces arraigadas en el fondo permanentemente o de forma eventual. Como hemos mencionado la principal importancia ecológica de estas especies, es su aporte de oxígeno y que sirven de refugio o alimentación para otro sinnúmero de peces y demás fauna acuática. En términos de paisajismo o jardinería, esta particularidad de las plantas sumergidas es ideal y ha sido recreada en los reconocidos acuarios o peceras, donde es posible crear ingeniosos y vistosos paisajes subacuáticos, pudiéndose lograr un equilibrio entre peces y plantas.

Como hemos mencionado en esta categoría se encuentra el gran grupo de las algas, y entre algunos de los géneros de angiospermas con este tipo de especies, están: Anubias, Cryptocoryne, Egeria, Elodea, Hygrophila, Mayaca, Myriophyllum, Potamogeton, Vallisneria y Utricularia.

De este último género se destaca una especie: U. gibba, que adicionalmente es una planta carnívora, pero que no es muy atractiva para los acuarios y de igual rareza se encuentran especies como Microsorum pteropus, un helecho que se desarrolla fácilmente debajo del agua. Con este amplio panorama de especies, solo cabe decir que las posibilidades para implementar jardines o más precisamente “paisajes subacuáticos” son incontables; y se podría llegar a tener desde acuarios dedicados solo a una colección de plantas sumergidas, pasando por la combinación tradicional de plantas y peces, hasta un paisajismo que incluya además de estos dos componentes, elementos decorativos como rocas, troncos, esculturas, etc.…

Cortesía Empresa Aquamarketco

2. PLANTAS FLOTANTES:

En este grupo de plantas, se encuentran especies muy similares a las anteriores, por la dependencia que tienen con el agua, sin embargo, se diferencian porque parte de sus estructuras, principalmente sus hojas, han evolucionado y se han adaptado para flotar sobre el agua. En esta categoría de plantas “flotantes”, a su vez se reconocen fácilmente otros dos grupos:

PLANTAS FLOTANTES LIBRES: Son plantas con raíces poco desarrolladas y con hojas muy carnosas y suaves, que permanecen libremente a la deriva en la superficie del agua, con la particularidad de que se multiplican vegetativamente de forma acelerada, llegando a cubrir extensas áreas; aspecto que desde ciertos puntos de vista pueden ser consideradas como invasoras o bien con un enorme potencial para la producción de biomasa o como “biofiltros”, por la alta capacidad de absorber minerales pesados y contaminantes. En términos de paisajismo acuático, su presencia se debe controlar para evitar que cubran totalmente el espejo de agua, y se pierda el equilibrio del ecosistema.

En esta categoría se encuentran especies con hojas diminutas como los famosos helechos acuáticos, pertenecientes a los géneros Azolla y Salvinia, de la familia SALVINIACEAE y las llamadas “lentejas de agua”, del género Lemna, de la familia ARACEAE, o bien, especies de hojas medianas y brillantes como los conocidos buchones de agua (Eichhornia crassipes y Limnobium laevigatum), con vistosas flores azuladas. E igualmente de la familia ARACEAE, se encuentran las llamadas “Lechugas de agua”, (Pistia stratiotes) una atractiva planta en forma de roseta, que sus hojas crecen dependiendo de la luz y la temperatura que dispongan, utilizadas tanto en estanques o como planta decorativa en recipientes de vidrio. Es de aclarar nuevamente, que las anteriores especies, pueden ser muy atractivas en un jardín acuático, sin embargo, pueden llegar a ser invasivas si no se controla su desarrollo y propagación.

Cobertura de Helechos acuáticos (Azolla sp.)

Helecho mosquito
(Salvinia spp.)

Estanque cubierto por Lentejas de agua (Lemna sp.)

Manchón de Lechugas de agua (Pistia stratiotes.)

PLANTAS FLOTANTES ARRAIGADAS: corresponden a las especies que igualmente presentan sus hojas flotando sobre la superficie del agua, pero que sus raíces deben estar ancladas en el fondo del agua, y generalmente asociadas a cuerpos de agua estancada o  de muy poca corriente. La mayor disponibilidad de nutrientes del fondo, les permite desarrollar grandes hojas generalmente circulares con tamaños que van desde los 10 a 20 centímetros, como en los vistosos lotos y nenúfares, hasta superar el metro de diámetro como sucede en la famosa “Victoria regia” (Victoria amazónica).

Entre el gran grupo de las plantas acuáticas, los lotos y nenúfares, son tal vez el de mayor interés ornamental, dado lo atractivo de sus flores, que pueden flotar o sobresalir de la superficie del agua (emergentes), con numerosos y vistosos pétalos de colores, en hermosas tonalidades y mezclas de blanco, amarillo, rosado hasta azul y morado intenso, según la variedad y el tiempo de desarrollo de la flor. Se deben sembrar en sitios muy soleados y en las primeras etapas del cultivo en zonas no muy profundas, de solo 30 a 70 centímetros, para favorecer su desarrollo.

En esta categoría de plantas se destacan los siguientes géneros y especies, que son cultivados con fines ornamentales:

En primer lugar, la familia NYMPHACEAE, incluye los reconocidos y famosos lotos y nenúfares, agrupados en 6 géneros, dos de los cuales son los más conocidos: el género Victoria con solo 2 especies, V. amazónica, como su nombre lo indica, es representativa de la cuenca del Amazonas, de enormes hojas y en climas muy cálidos y V. cruziana, distribuida naturalmente en los ríos Paraná y Paraguay, con hojas de menor tamaño y que soporta naturalmente temperaturas más templadas a bajas (20 °C) por lo cual es más apetecida para su cultivo. Y el género Nymphaea, con 44 especies registradas y una gran cantidad de cultivares o variedades, llegan a ser en la mayoría de jardines acuáticos y estanques, el punto central del diseño, por sus atractivas y coloridas flores, en forma de estrella.

Victoria regia

Género 1

Similar a las anteriores, e igualmente designadas como “lotos”, se encuentra la familia NELUMBONACEAE, con un solo género y dos especies: Nelumbo nucifera, llamado “Loto sagrado, loto indio o rosa del Nilo”, considerado la flor nacional de India, de alto simbolismo cultural y religioso, siendo muy común verlo como elemento principal en estanques de templos y jardines orientales. Y la segunda especie: Nelumbo lutea, llamado “Loto americano”, distribuido naturalmente desde Canadá hasta el norte de Suramérica, con flores de color blanco a amarillo. Estas dos especies se diferencian de las del género Nymphaea, por presentar pétalos más carnosos y redondeados, pero especialmente por la forma de su fruto, que tiene la apariencia de una ducha o regadera, los cuales incluso cuando están secos, son comercializados y empleados para arreglos florales.

Por último, en esta categoría cabe mencionar otros tres géneros, no tan comunes, que sin embargo pueden tener especies interesantes para ser empleadas como plantas acuáticas ornamentales, son el género Ludwigia, (familia ONAGRACEAE) con 91 especies, 24 de ellas reportadas para Colombia. Y de la familia ALISMATACEAE, el género Hydrocleys con 5 especies registradas, conocidas como “Falso loto”, y el género Sagittaria, con 40 especies, 7 de ellas nativas en Colombia.

Género 2

3. PLANTAS PALUSTRES:

Son las plantas que se han adaptado a zonas pantanosas, charcos y/o ciénagas, donde el nivel del agua es somero o muy poco profundo, áreas que se denominan como “zonas palustres”. Así mismo, se incluyen especies adaptadas a crecer en bordes de lagos, ríos y quebradas, donde sus raíces encuentran fácilmente la humedad. Algunas de ellas particularmente están asociadas a sitios de cascadas o ríos pedregosos, donde crecen de forma epífita o adheridas a las rocas, como algunas especies de helechos, aráceas y algunas ciclantáceas.

En contraste a las plantas sumergidas, se presenta un amplio abanico de especies, que, si bien dependen o están muy asociadas a la presencia del agua, la mayor parte de estas, es decir sus tallos, ramas, hojas y estructuras reproductivas están por fuera del agua, y son solo sus raíces las que están adaptadas a los medios acuáticos. Se podría decir que son la transición entre las plantas acuáticas sumergidas y las plantas propiamente terrestres. 

En términos de jardines o paisajismos acuáticos, entre las especies palustres ideales para los bordes de los estanques y lagos ornamentales, podemos encontrar desde plantas tipo herbáceo, muchas de ellas de floración llamativa como los lirios, iris, cartuchos y achiras entre otros, o bien de atractivo follaje como helechos, juncos, hasta plantas tipo arbustivo e incluso árboles y palmas, que requieren de la presencia de suelos muy húmedos o inundados para su desarrollo. Caso particular se observa en las zonas costeras en los ecosistemas denominados “manglares”, que son zonas de estuarios donde el intercambio de agua salada y agua dulce permite una gran biodiversidad de especies tanto vegetales como de animales.

Palmiche

A continuación, haremos una breve reseña de los principales grupos y géneros, que presentan especies acuáticas de tipo “Palustre”, y que poseen un potencial ornamental para jardines acuáticos:

Familia ARACEAE, esta variadísima familia de plantas principalmente tropicales, donde encontramos los muy conocidos anturios, presenta además una gran cantidad de géneros y especies asociadas a suelos muy húmedos, entre ellos: Las llamadas “Calas”, generalmente de vistosas flores blancas, pertenecientes al género Zantedeshia (con 8 especies) originarias de África, también llamados “Cartuchos” y la especie monotípica del género Calla, C. palustris, de tamaños más pequeños y originaria del hemisferio norte en América, Europa y Asia. Las llamadas “Garcitas o anturios blancos”, del género Spathiphyllum (con 52 especies, 21 de ellas en Colombia). De otro lado en esta familia están los llamados “bores, mafafas o rascaderas”, algunas de ellas de uso alimenticio, pero particularmente muy vistosas por sus enormes y llamativas hojas, semejantes a la oreja de un elefante: son los géneros: Alocasia, Caladium, Colocasia, Montrichardia, Urospatha y Xanthosoma.

Araceae

Iris

Género Iris, perteneciente a la familia IRIDACEAE, conocidas con el mismo nombre de su género, con 362 especies reportadas, distribuidas principalmente en el hemisferio norte, muchas de ellas adaptadas a suelos palustres y con vistosas flores azules, amarillas o blancas.

Las famosas “Achiras”, pertenecientes al género Canna, familia CANNACEAE, con 12 especies, entre las más conocidas y de atractivo ornamental por sus vistosas flores están Canna indica, Canna x generalis y C. jaegeriana, de flores naranjadas, que crece silvestre en bordes de quebradas de zonas frías.

Achiras

Juncos y eneas

Los llamados “Juncos y Eneas”, dos populares tipos de plantas típicas de     zonas inundadas, de hojas alargadas y acintadas, que forman a veces manchones impenetrables, pertenecientes a los géneros Juncus (Flia. JUNCACEAE) con 348 especies, 18 de ellas nativas en Colombia y el género Typha (Flia. TYPHACEAE), también ampliamente conocidos como “Totoras”, típicas en regiones de Bolivia y Perú, donde forman islas flotantes, se fabrican viviendas, barcas y artesanías con ellas.

“Hojas de pantano”: plantas herbáceas, con hojas semejantes a las de un árbol de Yarumos, ideales para adornar bordes de estanques y jardines acuáticos. Pertenecientes al género Gunnera. (Flia. GUNNERACEAE), con 69 especies, 27 de ellas reportadas en Colombia.

Y no podemos dejar de mencionar especies típicas de suelos inundados como los Papiros (Cyperus spp.) y los Equisetos o Cola de caballo (Equisetum spp.) ampliamente usados en jardinería, por su atractivo y abundante follaje.

Hojas de pantano

Textos:

Hernán Dario Rincon
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