Sebastian Gómez Ibarra | Biólogo Marino | Email: Sebastiangibarra@gmail.com

Hernán D. Rincón H. | Ing. Forestal | Email: hernanrh@une.net.co

Área Metropolitana del Valle de Aburra

Si has viajado a zonas de clima frío o entre los 1800 y los 2800 metros de altitud, probablemente hayas visto al Quimulá, un árbol común en los bosques montañosos de nuestra geografía, que además tiene un importante papel ecológico dentro del ecosistema en el que habita. Por estas razones en esta edición la revista DeJardines te quiere contar algunas cosas de esta especie en la sección del árbol recomendado.

El Quimulá, cuyo nombre científico es Citharexylum subflavescens, es una especie que pertenece a la familia VERBENCEAE y se caracteriza por ser un árbol de mediano porte que puede medir entre 15 y 20 metros de altura. Su tronco recto puede alcanzar un diámetro de 40 centímetros y su madera es usada para construir estacones, cercas o como leña. El tronco está cubierto por una corteza de coloración café amarillento de textura escamosa que se desprende en tiras. Sus hojas son grandes y tienen la particularidad de tener una textura similar a la de la cartulina, son de color verde oscuro brillante en su cara superior (haz) mientras que su cara inferior (envés) tiene una tonalidad grisácea a color crema. Sus flores son pequeñas, de color blanco y están dispuestas en inflorescencias en forma de racimos al final de las ramas. Varias especies de insectos y aves de colores llamativos como los colibrí y el loro orejiamarillo (Ognorhynchus icterotis), se ven atraídos por su nectar. Sus abundantes frutos forman un atractivo racimo similar al de las uvas, pero a diferencia de estas, cambian del color verdes a rojo brillante cuando están maduras. A su vez, cada fruto, está compuesto por dos semillas muy duras de color café. Sus frutos también son apetecidos por aves de pico grande como tucanes y guacharacas, así como algunos mamíferos silvestres.

Dada su abundante producción de semillas, es una especie de fácil propagación. Se recomienda colectar directamente del árbol los frutos cuando estén maduros (de color rojo) y no del piso; posteriormente se dejan en agua por 24 horas, para quitarles fácilmente la pulpa o cáscara rojiza, luego se dejan secar y finalmente se pueden sembrar en semilleros a la sombra, empleando una mezcla de tierra negra con arena en partes iguales (50:50). Es una especie que presenta altos porcentajes de germinación y las primeras plántulas empiezan a brotar entre los 40 a 50 días después de sembrados.


La capacidad del Quimulá de atraer a esta gran diversidad de especies de aves y en particular su rápido crecimiento, (en dos a tres años pueden alcanzar alturas entre los 4 y 5 metros) hacen que sea un árbol adecuado para llevar a cabo proyectos de restauración ecológica, donde se conformen corredores biológicos para aves que se encuentren en vía de extinción. Además, por su gran porte y su apariencia estéticamente agradable es usado como ornamental y es común verlo adornando parques plazas y jardines en zonas rurales.